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¿Qué es la depresión?

Una depresión es un trastorno del estado de ánimo, en el que experimentas persistentes emociones negativas, baja autoestima y una pérdida de interés por actividades que antes producían placer. Así que se trata de una enfermedad mental que es importante atender. Aunque existen varios tipos específicos, dos son los tipos de depresión más frecuentes:

Una es el trastorno depresivo mayor . También conocida como depresión clínica, depresión mayor o depresión unipolar. Por lo general, su aparición es visible ya que supone un cambio notable del estado de ánimo previo. Y sus síntomas son muy intensos. Ya que afectan grave y directamente a la vida de la persona.

Y el otro tipo es la distimia. Un tipo de trastorno depresivo, que presenta unos síntomas similares a la depresión mayor, aunque menos intensos y más prologados en el tiempo (al menos dos años).

¿Cómo saber si estoy deprimido? Diagnóstico y Síntomas

Muchas veces no somos conscientes de que estamos deprimidos. Es posible que hagamos muchos esfuerzos por salir al mundo y tratar de funcionar de manera normal. Pero es muy importante tomar consciencia de nuestro estado real, para poder atenderlo adecuadamente. Para ser diagnosticado de depresión, debes consultar con un psicólogo clínico o un psiquiatra. A continuación, te presentamos una guía con los principales síntomas de la depresión según el Manual diagnóstico de enfermedades mentales (DSM). Aunque puede servirte para valorar si es tu momento de pedir ayuda, NUNCA para auto-diagnosticarte.

 

Un estado de ánimo persistente de tristeza, vacío e irritabilidad. Así, te cuesta alegrarte y te muestras irritable por todo y todos.
Falta de motivación e interés. No tienes ganas de hacer actividades que antes te daban placer.
Cambios de peso y apetito.
Problemas con el sueño, te cuesta dormir (insomnio) o duermes más de la cuenta (hipersomnia).
Bloqueo o agitación. Es decir, funcionas en cámara lenta o no puedes “parar”.
Fatiga, cansancio o pérdida de energía.
Frecuente desvalorización y culpa, tienes pensamientos negativos y poco realistas sobre ti.
Menor capacidad de pensar, te cuesta concentrarte y estás frecuentemente indeciso.
Pensamientos de suicidio. No tienes ganas de vivir y fantaseas con “tirar la toalla”.

Para el diagnóstico de la depresión mayor, debes tener al menos cinco de estos nueve síntomas durante al menos 2 semanas. Y que estos representen un cambio objetivo respecto a tu condición previa. Además uno de los síntomas debe ser alguno de los dos primeros. Todos los síntomas deben ser intensos y aparecer casi todos los días. Para ser diagnosticado de distimia estos síntomas deben haber estado presentes al menos durante dos años, en una intensidad moderada.

¿Qué hacer si es posible que esté deprimido?

Si sospechas que puedes estar sufriendo una depresión, lo primero y más importante para diagnosticar y tratar la depresión, es consultar con un profesional sanitario cualificado.

Si es un familiar tuyo y sospechas que puede estar sufriendo esta enfermedad, no es recomendable sugerirle que “se anime” o que “haga más esfuerzos por salir”. Generalmente las personas con depresión pueden sentirse incomprendidas y presionadas ante estas demandas. Recordemos que se trata de una enfermedad grave, que limita la voluntad y capacidad habitual de la persona que la sufre.

¿Cuál es la diferencia entre tristeza y depresión?

Todos vivimos momentos difíciles en nuestras vidas en los que nos sentimos tristes o abatidos. Esto es normal y no hay que alarmarse. Pero no debemos confundir la tristeza con la depresión.

â–· La tristeza es una emoción básica que se produce ante una pérdida dolorosa y nos ayuda a superarla. Cuando sentimos tristeza, nuestro organismo se ralentiza, sentimos ganas de llorar o de recogernos. Quizás busquemos la soledad, o a otras personas para que nos consuelen. Durante este proceso de retirada y bajada de energía, nuestro cerebro va procesando el dolor asociado a la pérdida. Sin embargo, como emoción básica, tiene una duración acotada en el tiempo. Y aunque nos duele, a diferencia de la depresión, no nos limita en exceso en nuestra vida diaria. Ni tenemos pensamientos tan destructivos como en el caso de la depresión.

â–· Una depresión no supone un proceso curativo. Sino que es un estado de abatimiento profundo y patológico que es necesario atender. Una persona en depresión tiene seriamente afectada su capacidad para relacionarse y actuar ante situaciones cotidianas. Generalmente tiende a sentirse agobiada, cansada y deja de hacer tareas básicas de su vida. También se distancia de los demás, porque no tiene ganas de contacto con nadie.

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